¿Quién merece la medalla?
El segundo pleno del mes de septiembre (el primero fue el aplazado del mes de agosto), ha sido una clara imagen de la situación por la que atraviesa el Ayuntamiento de Alcoy.
Un gobierno socialista paralizado, que en pleno inicio de curso político tan sólo aportó dos temas de gestión: una modificación de crédito (una más) y la renovación de un convenio que ya fue aprobado hace varios meses. Muy pobre.
Y el resto del debate consistió en un gran número de propuestas realizadas por la oposición en forma de ruegos a un gobierno más dedicado a achicar problemas que a promover proyectos.
Tan sólo se presentaron dos mociones: una a través del SPPLB (Sindicato Profesional de Policías Locales y Bomberos) y otra presentada por el Partido Popular.
La del SPPLB que pedía una modificación en el Reglamento de Armas, dio pie a la anécdota del día. En la votación se produjo algo inédito: el voto de todos los concejales fue abstención, por lo que tras unos instantes de desconcierto, la moción decayó (no se pudo considerar ni aprobada ni rechazada).
El plato fuerte de la sesión, llegó con la moción del Partido Popular. Ya adelanto a los lectores que ni yo mismo que la presenté entiendo lo que ocurrió. Les explico.
La moción pedía algo tan simple como iniciar el expediente para concederle la medalla de oro de la ciudad al Círculo Industrial de Alcoy coincidiendo con la celebración de su 150 aniversario en 2018.
Ningún grupo político puso en duda que la entidad mereciera este reconocimiento, por sus servicios en beneficio del progreso, desarrollo y honor de Alcoy. Entonces la pregunta que nos hacemos todos es: ¿Qué pudo pasar para que la moción no saliera adelante?
Solo hay una respuesta: La propuesta venía de la mano del Partido Popular, nada más. Y en este punto le doy la razón al portavoz socialista Sr. Martínez cuando decía que me veía especialmente irritado. Si, como político me avergüenzo de que algunos sean capaces de obstaculizar algo bueno y reconocido por todos, por el simple hecho del partido político que lo presenta.
Partido Socialista-Guanyar Alcoi votaron en contra, Compromís salvó la difícil papeleta con una abstención y tan solo Ciudadanos, aportando una pizca de cordura, apoyó la propuesta del Partido Popular, anteponiendo el interés general al partidista.
Como cortina de humo se utilizó el argumento de que hubiese sido mejor tratar este asunto en “petit comité” antes de llevarlo a pleno. Una nueva muestra de la doble vara de medir de esa izquierda que pregona a los cuatro vientos la necesidad de transparencia y de que los asuntos se traten abiertamente en el pleno, pero sólo cuando les interesa: retirada del título de hijo adoptivo a Federico Trillo, declaración del año Joan Valls, celebración de un referéndum para decidir el calendario festero, o solicitud de sanción a una empresa lanzando graves acusaciones que le pueden generar un grave perjuicio a la misma en caso de que no se confirmen. Todo eso sí que puede tratarse en pleno abiertamente, porque lo presenta la izquierda.
Pero al margen de la discusión política, lo verdaderamente importante es que el señor alcalde tramite el expediente como mejor le venga y que no desaproveche esta oportunidad para concederle al Círculo este merecido reconocimiento por su labor. Esta medalla no debe colgársela el Partido Popular, tampoco al alcalde y su gobierno, quien realmente la merece es el Círculo Industrial de Alcoy.
Estoy convencido que Alcoy una vez más estará a la altura, y el Círculo Industrial tendrá su reconocimiento. Lo que no sé es qué hubiese pasado si el Partido Popular no hubiese movido ficha. Eso ya nunca se sabrá.
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