Cosa de padres y madres
No se recordaba un Pleno tan tenso en Alcoy desde hacía mucho tiempo. Caras serias en un salón de plenos abarrotado y amenizado con un fuerte ruido de fondo producido por las protestas de los cientos de alcoyanos que se habían concentrado en la Plaza de España para manifestar sus protestas.
Este era el ambiente en el que se iba a celebrar una sesión plenaria que se prolongó durante casi cuatro horas, con interrupción incluida. Pero la ocasión lo requería.
Se debatía una moción presentada por el Partido Popular junto con Ciudadanos, para pedir que la Generalitat devuelva a Alcoy los conciertos educativos que ha quitado a algunos de nuestros centros.
Desde el Partido Popular se quiso dejar muy claro desde el principio que nuestra postura siempre ha sido mantener un sistema educativo dual, en el que coexistan al mismo nivel educación pública y concertada, como ya aparece reflejado en la Ley que implantó los conciertos aprobada en 1985, por cierto, siendo presidente Felipe González. Nada de atacar a la educación pública como a algunos les gusta insinuar. Como prueba, las distintas intervenciones en centros públicos acometidas durante la época de gobierno del Partido Popular y que ya se encargó de destacar la representante de Ciudadanos Lucía Granados: nuevo colegio Miguel Hernández, Escola d’Art, Tomás LLácer, Batoy, …
Otro aspecto que conviene dejar claro: hay dos grupos políticos que tampoco engañan a nadie, son coherentes. Se trata de Compromís y Guanyar Alcoi. Los dos han manifestado claramente su rechazo hacia la educación concertada y su interés por intentar reducirla progresivamente. Ya lo decían en la campaña electoral de 2015 y lo están cumpliendo. Salvo que la presión social consiga hacerles cambiar de parecer.
Y ahí vamos. Resulta que cuando la izquierda radical se manifiesta, es libertad de expresión. Pero cuando lo hacen miles de personas, de manera pacífica, bien a través de su concentración por las calles de Valencia, en la Plaza de España, o bien con sus escritos de protesta al Síndic de Greuges, eso es crispación y partidismo. En este aspecto Guanyar Alcoi y Compromís ya no son tan coherentes.
Pero la incoherencia extrema, una vez más, la protagoniza el partido que actualmente gobierna nuestra ciudad, el Partido Socialista. El concejal de educación repite una y otra vez la expresión “sí, pero no” cuando se le pregunta si está conforme con la actuación del Consell en esta materia. Eso ya lo dice todo.
Un Psoe que no sabemos dónde está, que en los círculos cerrados manifiesta estar en desacuerdo con estas decisiones de su Partido y Compromís en la Generalitat, pero cuando lo tiene que hacer en público o ante el Molt Honorable President de la Generalitat Ximo Puig, no lo tienen tan claro.
Y eso fue lo que ocurrió en el Pleno. Después de justo un año de los primeros recortes a los centros de Esclavas y El Salvador, después de una reunión allá por el mes de febrero de los directores de los centros con el Alcalde para avisarle del problema, después de haber debatido una moción similar presentada por el Partido Popular en el mes de marzo (en la que el concejal socialista se atrevió a decir que este tema le producía “tristor y perea” y que la comunidad educativa no tenía ninguna preocupación), después de anunciar el Partido Popular la presentación de otra moción en mayo que tuvieron con una semana de antelación a la celebración del Pleno, después de todo esto, quince minutos antes del inicio del Pleno, se les ocurre presentar un “papel” sin firma, sin membrete, y sin ningún rigor para enmendar la moción presentada por el Partido Popular y Ciudadanos.
Conclusión: el gobierno socialista no tenía ningún interés en afrontar el problema y se limitó una vez más a intentar “salirse por la tangente” y desviar la atención con una contrapropuesta presentada tarde y mal.
Pero esta vez no les salió bien la jugada. El Partido Popular y Ciudadanos que sí que demuestran con hechos el enorme interés en revertir esta situación, accedieron a negociar una moción conjunta, eso sí, tras detener el Pleno para consultar con los directores de los centros educativos con los que se había trabajado la moción presentada.
Al final, lo que se aprobó con los votos de Partido Popular, Ciudadanos y Psoe, fue básicamente solicitar a la Consellería que rectifique su decisión y que devuelva a los centros tanto públicos como concertados las unidades que les ha eliminado.
Y por otro lado, y esto es muy importante, que para los cursos siguientes, el arreglo escolar se produzca una vez finalizada la matrícula, de manera que la reducción de aulas afecte a aquellas que no han tenido demanda, al contrario de lo que se ha hecho este año, en el que se pretende cerrar unidades con solicitudes incluso por encima de su capacidad.
En definitiva, lo que se decidió por los tres grupos que aprobamos la moción fue que la educación no debe ser cosa de políticos, es cosa de padres y de madres.
Un último apunte: el Alcalde tiene la última oportunidad para presentarse ante el President de la Generalitat con el mandato plenario respaldado por 17 de 25 concejales y por miles de personas en la calle, para pedirle que rectifique y devuelva lo que nunca se debería haber quitado: la libertad educativa.
Si consigue nuestro objetivo, el Partido Popular ya anuncia que felicitará al Alcalde y a su equipo públicamente. Además, nos ponemos a su entera disposición para ayudar, como ya le anuncié en el Pleno. ¡SUERTE ALCALDE!
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